El Flojonavirus

Por: Javier Torres – CEO GreyHound

Las personas nos acostumbramos muy rápido a las cosas buenas, un buen trabajo, un excelente sueldo, buen auto, buena casa, vacaciones, fiestas, reuniones, espectáculos, una ciudad limpia, servicios de agua, luz etc. Parece algo normal para mucha gente claro te acostumbras a vivir bajo un esquema social en donde entras a un confort, del cual no te hace falta nada, el problema viene después cuando ya no tienes ese trabajo o ya no estas percibiendo el mismo salario, ahí empiezas a bajar poco a poco el ritmo que traías, y sabes que el dinero no te alcanzara para vivir como antes, pero si sigues a ese ritmo tarde que temprano tronará tu economía.

Pero también a lo poco te acostumbras  y rápido, nos volvemos conformistas por diversas razones: por dependencia de otras personas, por baja autoestima, por falta de motivación o por miedo a algo.

Cada persona puede llevar su vida de la forma que desee y se puede decir que de ahí parte todo. Algunos harán mucho, algunos harán poco y otros harán apenas lo necesario para tener una buena economía en su casa.

El valor agregado en una empresa es hacer algo más por lo que uno le pagan por ejemplo: un dentista que entrega su la muela en un estuche curioso, un foco que instala un mecánico sin cobrarlo, unos dulces que te regalan por una buena compra en una dulcería, el espejo que te regaló el de la mueblería por comprar una sala etc. EL CLIENTE TIENE QUE SABER QUE ES UN REGALO, Y QUE ESTE NO SE ESTÁ COBRANDO (si el cliente no se da cuenta o no se lo haces saber jamás será un valor agregado).

Pero cuál es tu valor agregado como persona ¿por qué? si puedes hacer más te conformas con lo que tienes, si vendes mangos y no es temporada pues vende fresas, guayaba, naranja, plátano etc. El otro día fui al centro a comprar un costal de cacahuates, era una dulcería alrededor de esta dulcería cuando menos había diez negocios como ese, pero todos estaban cerrados, le pregunto al muchacho que me atendió por qué estos negocios no estaban abiertos, me contesto que desde que empezó la contingencia primero cerro uno después otro y así sucesivamente, dijo que él no podía cerrar porque entonces no podría pagar la renta y tampoco a sus proveedores y claro también llevar dinero a su casa para comida y gastos fijos.

Cuando acabe la contingencia tal vez la mayoría de estos negocios estarán quebrados y le echaran toda la culpa al virus y al gobierno por que no les brindo el apoyo que ellos creían, en cambio este chico estará fortalecido en sus finanzas y los clientes cautivos de las otras tiendas irán con él a comprar, es cierto que tenemos que protegernos y seguir las indicaciones del sector salud, pero tenemos que seguir trabajando para poder ser productivos y generar dinero NADIE CUIDARÁ DE TU NEGOCIO SOLO TU.

Amigos que tengo empresarios que desde hace dos meses no pueden abrir sus restaurantes, bares, gimnasios etc. se pusieron a vender gel, cubre bocas, desinfectantes, caretas. Saben que no se van hacer ricos de eso pero tampoco se pusieron a lamentarse y a llorar, tal vez de ahí salga para pagar algunos sueldos o comprar mandado y pagar servicios.

Me preocupa en verdad los colaboradores de todas  las empresas incluyendo la mía, gente que está haciendo home office o que  la tienen descansado pagándoles solo la mitad de su salario, que están entrando a un conformismo tremendo al principio todos renegaron y ahora todos están relajados como si les gustara que esto así fuera para siempre.

Las empresas no tenemos una varita mágica para aparecer el dinero y pagarles a todos nuestros colaboradores, sin producir una venta de un servicio o un producto, aquí veremos quien en verdad tiene la camiseta puesta en las buenas y en las malas.

SINDROME POSVACACIONAL

El síndrome postvacacional, se puede definir como el estado que se produce en el trabajador al fracasar el proceso de adaptación entre un periodo de vacaciones y de ocio con la vuelta a la vida activa, produciendo molestias que nos hacen responder a nuestras actividades rutinarias con un menor rendimiento.

Los EMPRESARIOS se van a enfrentar a este síndrome y tienen que estar preparados para activar a su gente y motivarlos, además de todo lo que nos está pasando esto es un problema más. Será normal que estén deprimidos, irritados, con cambio de humor, desanimados, apáticos, con falta de energía etc., sin embargo es cuando más tenemos que tenerlos al 100% para poder recuperarnos económicamente, el regreso al trabajo tras un largo descanso será difícil, sus horarios estarán  cambiados y regresaran desanimados al volver a la rutina laboral. 

Tal vez es el momento de ir pensando en un curso de integración o motivacional antes de empezar a trabajar normalmente.

Querido empresario y lector prepárate para regresar a nuestras actividades cotidianas, porque tal vez tendremos que convivir para siempre con este virus, y otros más que llegarán, nos vemos en el próximo artículo.

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